Tanto tiempo sin saber de ti, que me confunde el sonido de tu nombre.
Me ilusiona tu llamada y me avergüenza mi sorpresa.
La situación se repite: yo vivo en mi planeta y solamente te recuerdo, pero no te busco ni te hablo; tú, en cambio, persigues mi recuerdo hasta hacerme física.
No se si avergonzarme y reprocharme, mejorar la situación para el futuro o aceptar que soy así y tú también.
Puedo refugiarme en que no me gusta tu elección y por eso yo no la sigo, pero probablemente me engañara a mi misma.
Te admiro.
Pero yo no se ser así, no riego a menudo la amistad y casi siempre se me pochan las plantas.
Más similar a un cactos, con flores limitadas.
Mal, pero es difícil cambiarlo
No comments:
Post a Comment